Discursos 2009
Palabras de la Embajadora Stephenson en la Recepción de la Toma de Posesión del Presidente Barack Obama
20 de enero de 2009
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| La Embajadora Stephenson dirigiendose a los presentes |
Buenos dias. Gracias por acompañarnos hoy en este dia histórico. Contamos hoy con la presencia de muchas personas a quienes consideramos grandes amigos de nuestro país, quienes apoyan nuestra democracia. En los dias despues de las elecciones, recibí llamadas de algunos de ustedes, en que hablaron de la renovación de nuestra democracia. Que placer poder compartir este dia con ustedes. Gracias por estar con nosotros y gracias por sus mejores deseos, hoy y siempre.
El algunos minutos, vamos a presenciar la toma de posesión de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos de América.
Por primera vez en la historia de los Estados Unidos, un afro-americano será el líder de nuestra gran nación. Apropiadamente, hoy es el aniversario del segundo centenario del nacimiento de Abraham Lincoln, nuestro décimo sexto Presidente quien mantuvo a mi país unido durante nuestra Guerra Civil y provocó el final de la esclavitud. Las palabras proféticas de Lincoln en 1863, al hacer un llamado por un renacimiento de la libertad y la participación de todos los americanos en la construcción de nuestra nación, hoy resonarán alto y claro.
Si ustedes leyeron esta mañana La Estrella, saben que el Presidente electo Obama pidió ser juramentado sobre la misma Biblia que utilizo Lincoln.
Los eventos de hoy también refuerzan algo importante que distingue a la democracia americana – a cualquier democracia – la transferencia del poder de manera pacífica. Obama, al igual que sus predecesores, será juramentado en presencia del Presidente saliente y los líderes de las otras dos ramas del gobierno. La investidura del Presidente es una ocasión para reflexionar sobre el ritual solemne que simboliza la transferencia pacífica del poder estatal.
No importa cuan grandes sean las tribulaciones, la constitución de los Estados Unidos rige suprema. Nuestros ciudadanos jamás ponen en duda, sin importar la situación, que cada cuatro años habrá una elección y, cada cuatro años, una nueva administración tomará su lugar pacíficamente, tal como ha ocurrido por mas de 200 años.
De igual importancia es el papel que desempeñan los funcionarios de carrera, quienes son los garantes de mantener fluidas las operaciones gubernamentales durante el período de transición. Desde hace varias semanas ahora, desde la elección de Barack Obama el 4 de noviembre, miles de funcionarios públicos en todos los ámbitos del gobierno de los Estados Unidos, inclusive mi propia Embajada, han estado preparando informes y dando asesoría para que el nuevo presidente y su equipo estén listos hoy para dar inicio a la seria empresa de gobernar. Esa transición fluida y profesional es esencial para que los ciudadanos tengan fe en su gobierno y es tan importante para la democracia como la emisión del voto a un candidato.
La toma de posesión de Barack Obama es la culminación de un proceso electoral en los Estados Unidos que generó mucha emoción y participación desde todos los sectores de la sociedad americana, en especial de la juventud. Yo soy una hija del Sur de los Estados Unidos. Crecí en el sistema segregado, hasta con escuelas segregadas. Considerando mi propia historia personal, esta elección tiene un significado especial para mi: mi país ha saltado adelante en el camino que sobrepasa la división racial. Es una fuente de inspiración y esperanza de que seremos capaces de llevar a cabo la promesa de los Estados Unidos de América.
Hoy es un dia lleno de grandes esperanzas y promesa para un mejor futuro para los estadounidenses y nuestros amigos en todo el mundo. Esa esperanza y promesa, sin embargo, es atenuada por la multitud de retos que enfrenta el nuevo Presidente. Afortunadamente, el Presidente electo Obama va a iniciar su periodo con mucha buena voluntad, -- con el viento a su espalda. Esta buena voluntad viene no solamente de los americanos sino de gente en todo el mundo con quienes estaremos trabajando juntos como socios, para enfrentar esos desafíos.
Hoy no solamente recibimos un nuevo Presidente de los Estados Unidos, sino que renovamos nuestro compromiso con Panamá y el pueblo panameño para trabajar como verdaderos socios. Espero que, colaborando juntos, nuestras naciones y pueblos puedan llevar nuestra relación a un nivel mas elevado.
Nuestros dos gobiernos y nuestros pueblos comparten una relación vibrante fundamentada en nuestro historia compartida. Además nuestra relación es basada en nuestros valores compartidos y el deseo de asegurar que todos nuestros ciudadanos tengan la oportunidad de mejorar sus vidas. En ambos países, queremos darles a nuestros ciudadanos calles seguras. Asimismo queremos fortalecer el sistema educativo para preparar nuestros pueblos a prosperar en la comunidad global, fortalecer la salud publica, y deseamos al mismo tiempo mejorar el acceso a la salud. Es decir, queremos ofrecer oportunidades a todos. Afirmamos hoy que “si, se puede.”
Como dijo nuestro próximo presidente la noche de su victoria: “Lo que hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.”
Gracias de nuevo por acompañarnos. Les dejo para que disfruten la ceremonia de toma de posesión.