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Discursos 2010

Palabras de la Embajadora Stephenson en el Seminario "El Narcotrafico y la Delincuencia Organizada y su impacto en el sector empresarial" organizado por APEDE

18 de marzo de 2010
Embajadora Stephenson durante discurso

Embajadora Barbara Stephenson durante su Discurso en APEDE

Primero que nada, quisiera agradecer esta invitación tan gentil por parte de los miembros de APEDE. Admiro mucho la iniciativa de APEDE en organizar una serie de seminarios para atraer atención a la importancia de tener instituciones fuertes para la consolidación de la democracia y para crear las condiciones para crecimiento económico y mayor competitividad. Esta clase de liderazgo y desarrollo de lo mejor y más brillante de Panamá es clave para hacer una democracia vibrante.  Es un verdadero honor para mí el haber sido invitada a compartir con tan distinguido y comprometido grupo de líderes.

El tema de hoy - El Narcotráfico y la Delincuencia Organizada y su impacto en el sector empresarial – es oportuno e importante.  Cuando me toca informar a miembros visitantes del Congreso, siempre empiezo diciendo que nuestro papel como Embajada de Estados Unidos es el de respaldar un Panamá estable, segura y prospero cuya democracia se base sobre instituciones fuertes y con capacidad de recuperación.  Además, en lo que sea posible queremos mantenernos como el socio principal de Panamá – tanto comercial; de seguridad; en tiempos de necesidades como inundaciones y otros desastres naturales.

En el último año hemos añadido a nuestra presentación que la amenaza principal para lograr esta meta es la dramática alza en la criminalidad, lo que pensamos es directamente vinculado a un igualmente dramático aumento en el tráfico de drogas a través de Panamá. 

Vemos que el número de homicidios en Panamá ha aumentado, de 363 en el año 2006, y alrededor de 350 por muchos años antes, a 808 homicidios en 2009. Igualmente hemos observado un alarmante aumento en la cantidad de cocaína y otras drogas transitando por los mares y tierra panameño, dejando una estela de muerte y corrupción.   

La verdad es que el aumento de crímenes daña todos los sectores de la sociedad.  El crimen corrompe las instituciones democráticas y judiciales, arrastra con la economía, desalienta la inversión, aleja a los jóvenes de las escuelas y las atrae hacia la vida de pandillas, y hace que más y más ciudadanos panameños se sientan inseguros en sus barriadas y calles.  Vemos en cada una de las encuestas en el último año que los panameños consideran que el problema más grande que encara el país es el aumento en la inseguridad.  Como he dicho públicamente en varias ocasiones, compartimos la preocupación del pueblo panameño sobre el aumento en los índices criminales, pandillas y la corrupta influencia del tráfico de drogas.  Y tenemos nosotros toda la intención de apoyar los esfuerzos de Panama en enfrentar este problema.

Aunque los desafíos parezcan enormes, no es la primera vez que un país de este hemisferio se haya encontrado con un dramático aumento en las actividades criminales.  Nosotros en Estados Unidos luchamos con una ola de crímenes en los años 80.  Veamos esto: en 1990, en la cumbre de la epidemia del crack y la cocaína, 2245 personas fueron asesinados en la Ciudad de Nueva York.  En el 2009, esa cifra fue de 461.  Hemos aprendido algunas importantes lecciones en el camino, y espero poder compartirlas con Panamá para que el giro aquí sea así de dramático.

Ahora las buenas noticias: los expertos que contratamos para ayudarnos a diseñar los programas anti-crimen nos dicen que aún hay tiempo de salvar a Panama de la horrible violencia que vemos en países más al norte.

Con un buen plan, Panamá aun tiene una oportunidad para cambiar proactivamente la dinámica seguridad al mantener alejada de las costas a los traficantes de drogas y fuera del territorio soberano, mientras busca mejoras en la policía y en las instituciones judiciales y se embarca en efectivos programas de prevención.

Con su permiso quisiera describir brevemente como la Embajada de Estados Unidos busca respaldar los tres componentes de dicho esfuerzo de integración -- y como Uds., líderes del sector privado, pueden ayudar. Primero, nuestros esfuerzos de proporcionarle ayuda logística, capacitación e información compartida a las entidades panameñas de orden público son amplios y extensos y es un apoyo que hemos dado por muchos años. 

Apoyamos el plan gubernamental de fortalecer su capacidad de interceptar vías marítimas, incluyendo el acercar los activos del orden público más cerca a las rutas de los narcotraficantes.  Creemos que este aspecto del plan del gobierno es bueno, que está mostrando resultados, y esperamos continuar ofreciendo  fuerte cooperación a medida que Panamá trabaja en mejorar su habilidad de proteger sus costas de los criminales.

El segundo elemento es la reforma institucional que busca mejorar la policía a través del fortalecimiento de los lazos entre la policía y las comunidades locales a las que deben proteger. Cuando les pregunte a miembros de mi equipo de la Embajada que tienen experiencia en los diferentes temas de seguridad, que es lo que aprendieron al trabajar en las ciudades más peligrosas de los Estados Unidos en los años 80 y 90, todos sin excepción mencionan la importancia de una efectiva policía comunitaria.  Inclusive, la semana pasada tuvimos como conferencista a un oficial de la Policía de Virginia aquí en Panama que nos converso en como la dinámica de seguridad cambia dramáticamente al asociar la policía comunitaria y la prevención.  Cuando la comunidad confía en la Policía, sus miembros se convierten en socios para hacer de las barriadas un lugar en donde los criminales no pueden operar. 

Como parte de la asociación con el Departamento de Policía de Miami-Dade, respaldada por la embajada, más de 500 oficiales panameños han recibido capacitación  en la administración de policía moderna y en policía comunitaria.  Estamos animados por los resultados de la capacitación y en la creciente sociedad entre el PNP y el Departamento de Policía de Miami-Dade, y tenemos la intención de continuar dedicando los fondos de la Iniciativa Mérida para fortalecer a la Policía a través de más capacitación en policía comunitaria y en la administración de una policía moderna.

Además de estas aéreas de apoyo tradicionales, estamos enfocando nuestra energía y recursos en nuevos programas dirigidos principalmente a la prevención de crímenes, especialmente al reclutamiento de jóvenes a las pandillas.  Bajo el liderazgo del Presidente Obama, la administración ha cambiado su enfoque y ha convertido la seguridad ciudadana en su principal meta y prioridad para los Estados Unidos.  Bajo este mismo espíritu, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha pedido a los embajadores estadounidenses en América Latina de hacer lo que podamos para asegurar que cada niño en el continente tenga la oportunidad de lograr el potencial que Dios le ha ofrecido.

Habiendo hablado con muchos de ustedes individualmente sobre la importancia de preparar a los jóvenes para que tomen parte en la economía que ustedes están  construyendo, tengo la confianza que ustedes piensan que estos programas tienen sentido.

No solo como medidas de prevención de crímenes, pero como un camino para ayudar a los jóvenes a prepararse para los buenos trabajos ofrecidos por la brillante economía de Panamá.  En inglés llamamos esto “two-fer,” es decir, un programa con doble impacto.

Prevención

Una de nuestras iniciativas más grandes en lo que es la seguridad ciudadana se enfoca justamente en la prevención. Nuestra meta es respaldar fuertemente los compromisos de las mismas comunidades a través de programas de prevención criminal, dirigidos a los jóvenes más vulnerables.  Con $7 millones a través del programa de 3 años, esperamos desarrollar varias actividades de prevención para que los jóvenes tengan otra alternativa a una vida de crímenes y pandillas.

Conexiones de Persona a Persona

Nuestra segunda área de enfoque es más directa, buscando maneras para respaldar y fortalecer organizaciones no-gubernamentales (ONGs) en Panamá.  Como parte de este esfuerzo, recientemente anunciamos el otorgamiento de un programa de pequeños subsidios para empoderar ONGs y permitirle tener más presencia y habilidad para expandir su labor a más personas. Las organizaciones interesadas todavía pueden  entregar sus propuestas para ser consideradas para este programa. Tenemos disponibles hoy algunos afiches para aquellos interesados en conocer más sobre la iniciativa de pequeños subsidios.

Oportunidades/Educación

El tercer componente de nuestra estrategia de prevención está enfocado en oportunidades educativas.  Todos sabemos que la educación es la base fundamental de cualquier nación próspera  --  impacta su crecimiento económico, la seguridad de las comunidades, las instituciones democráticas y colectivamente nivela todo.  La educación les concede a los jóvenes, de todos los estratos sociales, una oportunidad de tener éxito y contribuir a la sociedad.

Por eso actuamos con energía con esta iniciativa.  Hoy día, la Embajada ofrece mucho más que las becas Fulbright de pos grado.  Estamos ofreciendo un sinnúmero de oportunidades educativas a los panameños de todos los conocimientos, de aprender inglés, de asistir a instituciones académicas  y universidades en Estados Unidos y de participar en varios programas de intercambios.

Además, justamente hemos iniciado un nuevo  programa llamado ACCESS, que permite a los jóvenes la oportunidad de aprender el inglés, aquí en Panamá.  El Programa ACCESS suministra dos años de clases de inglés y cultura a 500 estudiantes talentosos de décimo y undécimo grados.  La belleza de este programa es que tenemos la oportunidad de trabajar juntos—el sector privado y la embajada americana-- para llegar a muchos más estudiantes.  Sus negocios pueden contribuir con ACCESS de manera que muchos más panameños, quienes de otra manera no tienen la oportunidad, puedan alcanzar sus potenciales más altos.  Todos sabemos el valor de tener más parlantes de la lengua inglesa en Panamá.  Esto no sólo beneficia a los estudiantes, sino al más grande modelo económico que Panamá ha construido exitosamente. 

Hay folletos informativos sobre ACCESS y de nuestros programas de becas disponibles en el escritorio de registro para que ustedes se lleven a casa y los compartan con sus amigos y asociados comerciales.

Nos sentimos muy orgullosos de los programas que acabo de describir y esperamos con interés trabajar con muchos de ustedes en estos esfuerzos!  Nuestras iniciativas no pueden resolver todos los problemas, pero están basados en las mejores prácticas y lecciones aprendidas de nuestra propia lucha en el alza súbita de crímenes relacionados con la droga en Estados Unidos.  Al final del día nos orientamos hacia ser socios en esta lucha porque queremos que Panamá sea una nación segura, estable y próspera con instituciones democráticas adaptables.

Permítanme resumir mis comentarios repitiendo que, mientras que Panamá se enfrenta a serios retos, esos retos se pueden superar.  Si cada uno hace su parte--la policía, las escuelas, las comunidades, las instituciones religiosas, las organizaciones no gubernamentales, y el sector privado--, Panamá puede voltear su tasa del crimen, lo mismo que nosotros lo hicimos en los Estados Unidos.

Espero que todos ustedes continúen jugando un papel y tengan una voz en este asunto de vital importancia.

Gracias nuevamente por la invitación de estar aquí con ustedes hoy día.