Me complace estar aquí con ustedes esta mañana.
Quisiera reconocer a:
Mi anfitrión, el Ministro de Salud de Panamá, Camilo Alleyne
Mis contrapartes, los ministros de salud de Centroamérica
Distinguidos invitados
Nos reunimos en un momento en que el mundo está observando la propagación de un virus mortal en las aves al otro lado de la esfera terrestre. No sabemos si el virus H5N1, que ha infectado a 225 personas y matado a 128 (según las últimas cifras de la OMS), será el virus que provoque la próxima pandemia. Pero sí sabemos que existen razones para preocuparnos y para prepararnos.
Las pandemias ocurren:
Hechos de la biología
Testamento de la historia
Hechos de la mutación y ataque de virus
La historia de las pandemias = la historia de la humanidad
Las pandemias rediseñan a las naciones.
Ha habido 10 pandemias en 300 años: Panamá pudo haber sido el sitio de origen de una de ellas. Se especula que el mayor brote de influenza de 1857-1858 surgió de aquí.
Ha habido 3 pandemias en los últimos 100 años.
La pandemia de 1918 fue catastrófica.
La pandemia trajo terror y pérdida en todo el mundo. Destruyó pueblos y comunidades en los Estados Unidos, incluyendo mi propio pueblo natal.
También trajo consecuencias devastadoras a América Central.
Se estima que en toda América Latina, cerca de 766,000 personas murieron durante la gran pandemia de 1918. Fue especialmente virulenta en áreas rurales de Centro y Suramérica, y afectó profundamente a muchas naciones.
Brasil: Alrededor del 33 por ciento de la población de Río de Janeiro murió cuando la pandemia llegó al Brasil.
El Salvador: Se dice que alrededor de 20,000 personas fueron afectadas en la ciudad de San Salvador de El Salvador.
Guatemala: La Gran Pandemia afectó a Guatemala al mismo tiempo que sus ciudadanos estaban enfrentando un incremento significativo de fiebre amarilla. Casi 50,000 de los 1.24 residentes de Guatemala fallecieron para cuando la pandemia ocurrió.
Si viene una pandemia, ésta llegará a América Central. Y no existe razón para creer que nosotros en el Siglo XXI, en comparación con otros en la historia, estaremos eximidos. Cuando se trata de pandemias, estamos tarde y no lo suficientemente preparados.
PREPARACIÓN DE PANAMÁ
Panamá ocupa una ruta de migración importante para aves migratorias y es una encrucijada crítica para las personas del hemisferio. Si una ave o persona infectada aparece aquí, entonces ellas podrían viajar fácilmente hacia al sur o hacia el norte.
Panamá es un socio clave para Estados Unidos en la preparación, y agradezco el liderazgo de Panamá en esta área.
El Instituto Conmemorativo Gorgas de Panamá es una parte fundamental de la red mundial de vigilancia que estamos creando. Durante más de 80 años, el instituto ha sido el lugar para la asociación productiva entre nuestros países en la lucha contra enfermedades infecciosas.
Fue fundada sobre esa base. El Instituto Gorgas fue creado mediante una iniciativa de Panamá para rendirle tributo al Dr. William Gorgas, en ese entonces el Director de Servicios de Salud del Ejército de los Estados Unidos. El Dr. Gorgas ayudó a erradicar la fiebre amarilla aquí, un factor importante en permitir que se construyera el Canal de Panamá.
Hemos aportado a esa orgullosa alianza el pasado mes de abril, cuando firmé un acuerdo con su ministro de salud y el Director del Instituto Gorgas, Jorge Motta para trabajar juntos en la preparación en cuanto a la pandemia.
Este Memorándum de Entendimiento – y $775,000 en fondos – permite el intercambio de expertos técnicos y materiales para incrementar la preparación y la rápida respuesta ante amenazas de enfermedades infecciosas; también ayudará a promover medidas eficaces de salud pública.
Los expertos en salud de los Estados Unidos están trabajando con sus contrapartes en Panamá para mejorar:
Capacidad de vigilancia
Pruebas de laboratorio
Diagnósticos
Tratamientos
Investigaciones epidemiológicas
Además, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá cuenta con datos y conocimientos científicos desde hace décadas sobre patrones de aves migratorias, que pueden ayudar en nuestros esfuerzos conjuntos para prevenir o identificar brotes de influenza aviar en la región.
El Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha establecido un nuevo programa, con un valor de $161,000, para ayudar al gobierno de Panamá a prevenir la propagación de la influenza aviar en su industria avícola mediante capacitación y equipos nuevos.
Para aumentar aún más la preparación regional, Estados Unidos trabaja estrechamente con la Organización Panamericana de la Salud. En abril de este año, la USAID y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) organizaron un taller regional en la ciudad de Panamá para mejorar la preparación ante la influenza aviar.
También, la USAID cuenta con un programa de $1.7 millones para trabajar a través de la OPS en esfuerzos regionales contra la influenza aviar.
Se está haciendo mucho, y aplaudo a mis compañeros ministros de salud por las medidas que ya han tomado. Pero todavía hay mucho más que debemos hacer, y por ello estamos aquí hoy.
PREPARACIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS
En los Estados Unidos, estamos tomando muy en serio la amenaza de una pandemia.
El Presidente ha movilizado a nuestra nación, y bajo su dirección, he estado viajando a cada uno de nuestros 50 estados para organizar cumbres sobre la pandemia con líderes locales del:
Gobierno
Comercios,
Educación,
Atención de salud, y
Otras áreas
Casi hemos completado todas esas cumbres. Las comunidades estatales y locales están desarrollando planes de preparación y comenzado a aplicarlas.
Mi propósito en reunirme con ellos es enfatizar que la preparación es principalmente una responsabilidad local y estatal. Toda comunidad que no se prepara y tiene la expectativa de que el gobierno federal o el gobierno estatal la rescatará, se equivocará trágicamente.
Lo mismo se puede decir mundialmente de cualquier nación que no se prepara y depende de otros para que la rescate.
En los Estados Unidos, hemos realizado inversiones importantes en vacunas, antivirales e investigación. Nuestro objetivo es desarrollar una biblioteca de candidatos de vacunas vivas contra todas las cepas conocidas de la influenza con el potencial de causar una pandemia.
Para aumentar la capacidad y la velocidad de producción de vacunas, recientemente otorgué más de mil millones de dólares en contratos para desarrollar tecnología basada en células para vacunas contra la influenza estacional y pandémica.
También estamos almacenando antivirales. El Inventario Estratégico Nacional de los Estados Unidos ahora contiene aproximadamente 6.2 millones de tratamientos de cápsulas de Tamiflu. Para finales de este año, esperamos tener alrededor de 15.4 millones más.
Además, invertimos en investigación; investigación que probablemente beneficiará no sólo a los ciudadanos de los Estados Unidos, sino también a los ciudadanos del mundo.
Hemos desarrollado una nueva y más rápida prueba de diagnóstico para cepas H5. Estamos buscando maneras para usar tecnología auxiliar o para ahorrar dosis para extender más a las vacunas y alcanzar a más personas.
Estamos analizando estrategias de mitigación si ocurre una pandemia. Hemos desarrollado algunos modelos interesantes sobre el control de la influenza en una comunidad a través del distanciamiento social y otras técnicas, y tenemos la intención de tomar esa información, compartirla y revisarla con otros colegas, y empezar a difundirla no sólo dentro de los Estados Unidos, sino en todo el mundo.
PREPARACIÓN GLOBAL
Todas estas acciones son prometedoras. El desafío ahora es de convertir esa promesa en una verdadera preparación.
Ninguna nación, ninguna región puede hacerlo sola. Responder a una pandemia requerirá la cooperación de la comunidad mundial. Nuestra doctrina en los Estados Unidos dice que cuando existe riesgo en cualquier parte, existe peligro en todas partes.
Por esa razón, Estados Unidos ha comprometido $334 millones para ayudar a otras naciones a prepararse y a responder a los brotes de influenza aviar.
El pasado mes de septiembre, el presidente Bush anunció la Alianza Internacional sobre la Influenza Aviar y Pandémica (IPAPI, siglas en inglés) durante una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Los miembros de la IPAPI buscan trabajar con todos los estados interesados para limitar la propagación de cualquier cepa de influenza altamente patogénica.
Acabamos de concluir una exitosa reunión de la IPAPI en Viena, la cual destacó el punto de que la influenza aviar, no es sólo un asunto de salud, sino un problema económico, social y de seguridad. La reunión subrayó el hecho de que la comunidad internacional se ha unido para combatir un enemigo común.
Estados Unidos también apoya completamente las alianzas adicionales con otras naciones y organizaciones internacionales como:
La Organización Mundial de la Salud (OMS), y
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Hemos realizado inversiones cuantiosas para crear una amplia red de vigilancia con laboratorios internacionales como el Gorgas, pero también con:
El Instituto Pasteur (Sureste de Asia y África)
El Centro Internacional de Investigación de Enfermedades en Bangladesh (región del Sur de Asia)
Estamos financiando el Fondo de Transporte de Especimenes, administrado por la Secretaría de la OMS, que asistirá a los países afectados a llevar muestras para análisis a los laboratorios de referencia de la OMS de manera puntual y segura.
Apoyamos el cumplimiento temprano y voluntario de los Reglamentos revisados de Salud Internacional. Estos reglamentos ayudarán a los países y a la Secretaría de la OMS a intervenir prontamente, y así quizás prevenir o demorar una pandemia, al igual que a manejar una pandemia tan eficazmente como sea posible, si ocurre.
Aplaudimos el reciente anuncio de Taiwán de que cumplirá los requisitos de los Reglamentos de Salud Internacional y sus otros esfuerzos para prepararse contra la influenza aviar. Mi Departamento de Salud y Servicios Humanos colabora regularmente con los científicos y expertos técnicos de Taiwán. Muchos de ustedes aquí tienen relaciones diplomáticas con Taiwán y los invito a ustedes y a sus departamentos a trabajar con ellos también.
CONCLUSIÓN
Hoy quisiera dejarles este pensamiento: Estamos en una carrera. Estamos en una carrera contra un virus virulento que se mueve rápidamente, que tiene el potencial de causar una pandemia.
Es sólo cuestión de tiempo antes de que descubramos el H5N1 en las Américas. Los patrones de migración de las aves hacen que su aparición sea casi inevitable.
La llegada de la primera ave con el H5N1 no debe ser causa de alarma o pánico. No significa que la pandemia está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, sí debe motivar a que aceleremos el paso, renovemos la preparación ante la pandemia en todos los frentes, en todos los niveles y en todas las naciones.
En la medida en que llevemos a cabo esto, estaremos mejor preparados hoy que ayer, y aún mejor preparados mañana que hoy.
Gracias.