Discursos 2012
Palabras del Embajador Farrar durante el XVI Congreso Hemisférico para la Prevención del Lavado de Dinero y el Combate del Financiamiento del Terrorismo
Agosto 22, 2012
Embajador Farrar durante su discurso
Agradezco a la Asociación Bancaria de Panamá haber organizado este evento, y a los muchos patrocinadores que lo hicieron posible. Es un placer verlos a todos aquí esta mañana, representando a diversos países, organizaciones y compañías que trabajan en conjunto para prevenir el blanqueo de capitales y combatir el financiamiento del terrorismo.
Yo volví anoche de Guatemala, de una reunión de embajadores estadounidenses en Centroamérica. El tema de hoy es un tema que nos enfrenta a todos. Todos nosotros: Estados Unidos, Panamá, los sectores públicos y privados, de hecho todos los países del hemisferio, tenemos la responsabilidad compartida de restringir el movimiento ilícito de dinero. Si se dejan en el sistema, con el tiempo los fondos ilícitos corroen las instituciones, socavando la estabilidad y la seguridad ciudadana.
Los fondos ilícitos crean competencia injusta para los negocios legítimos, al rebajar los márgenes que una compañía legítima puede percibir y seguir operando. Detrás de los crímenes de las pandillas, el narcotráfico, y la corrupción, están los incentivos y los valores torcidos del crimen de blanqueo de capitales, el cual es menos visible y es escondido intencionalmente.
En años recientes Panamá se ha convertido en una economía con un creciente atractivo para la inversión. Hay un fuerte crecimiento económico, y riesgos políticos y físicos limitados. El país se está convirtiendo en el eje financiero y logístico de la región. Pero los mismos factores que hacen de Panamá un destino favorable para inversiones legítimas, también pueden ser abusados por organizaciones criminales internacionales u organizaciones terroristas, para esconder sus ganancias ilegales y financiar sus redes de violencia.
El dinero ilícito en un sistema económico entra y sale como quiere, con poca lealtad. Cuando una compañía construye una fábrica o abre una oficina que realmente opera con empleados reales, se compromete con el país y su pueblo. Cuando una compañía constituye una compañía pantalla, sin oficina real y sin empleados reales simplemente para crear facturas ficticias, no hay compromiso con el bienestar del país o de su pueblo. Estas compañías riegan la corrupción donde quiera que vayan.
Para combatir el blanqueo de capitales y el financiamiento al terrorismo, se requiere comunicación y coordinación extraordinaria. Deben existir alianzas entre gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, tanto dentro del país como internacionalmente.
También deben haber lazos de confianza entre los ciudadanos y las autoridades del gobierno. Así los ciudadanos se sienten seguros al reportar actividades ilícitas y tienen la confianza de que se tomará acción efectiva, o sea el arresto, enjuiciamiento y condena de los perpetradores, de manera oportuna y justa. Estados Unidos busca desarrollar ese tipo de alianzas, y asistir en el desarrollo de ese clima de confianza en Panamá y otros países en la región.
En los próximos tres días, ustedes escucharán a expertos en este campo. Pero estos consejos serán inútiles, a menos que nos comprometamos a tomar lo aprendido y llevarlo a nuestros respectivos países y organizaciones, y a actuar conforme a esas lecciones. Los siguientes tres días son una oportunidad valiosa para desarrollar las fuertes alianzas que todos necesitamos para interrumpir estos flujos financieros corrosivos e ilícitos. Debemos empezar ahora.
Muchas gracias.