Discursos 2006
Palabras del Embajador Eaton en la Donación a la Academia de Beisbol Omar Moreno
2 de octubre de 2006
Es para mí un gran placer compartir este evento con niños que representan el futuro de Panamá y con un grupo distinguido de líderes que se preocupan por ellos.
Antes que nada deseo reconocer a la Fundación Omar Moreno por este proyecto que esta dedicado a ofrecer un futuro mejor a los niños de Panamá. Afortunadamente estos niños han recibido el apoyo desinteresado de empresas importantes, así como de iglesias de la comunidad, quienes han visto el potencial que tienen los niños para continuar con el progreso de Panamá.
Nuestra experiencia en Estados Unidos nos ha enseñado que programas como los que realiza la fundación son efectivos para prevenir la violencia juvenil y el desarrollo de pandillas.
Estos programas son parte de una estrategia conocida como “intervención” y supresión contra el crimen.
La intervención involucra visitas a las comunidades con problemas de pandillas para identificar a los jóvenes que son de alto riesgo, y ofrecerles un ambiente positivo con modelos de vida motivantes.
Los programas deben involucrar a todos los sectores de la sociedad: policía, fiscales, jueces, clero, escuelas públicas y privadas, miembros de la comunidad y muy importante también, al sector privado, que debe cumplir con su misión de responsabilidad social en la comunidad en que se encuentran.
Estoy aquí hoy para añadir nuestro apoyo a un programa efectivo de intervención que involucra a varios de los sectores que acabo de mencionar.
La fundación y sus programas son el sueño de un jugador estrella de baseball, jubilado de las ligas mayores de los Estados Unidos: el gran deportista Omar Moreno. Por once años, este panameño de Puerto Armuelles jugó baseball en las Grandes Ligas de mi país, cosechando grandes éxitos, e incluso ganando varios campeonatos mundiales.
Omar pudo haberse quedado en mi país, tranquilo disfrutando los frutos de su carrera.
Pero él tenía otro sueño.
Ese sueño era regresar a su Panamá natal y apoyar a su juventud. Como pelotero, la misión de Omar Moreno era la de robar bases. Ahora, su misión es la de robar a los jóvenes de las garras de las pandillas, drogas y la violencia.
Cada semana, trescientos niños de 6 a 16 años viajan de las comunidades del Chorrillo, Curundú y San Felipe a la Academia Omar Moreno en Balboa.
Cada uno pasa cerca de tres horas en la academia.
Los niños no sólo aprenden a jugar, también aprenden a tener disciplina, responsabilidad y liderazgo.
Omar fundó su academia con sus propios fondos.
Luego consiguió el apoyo de la Policía Nacional, y de empresas como AES Panamá y Panamá Ports Company, así como de la Iglesia San Antonio de Padua para poder contar con más fondos y así ayudar a una mayor cantidad de jóvenes.
Me complace anunciar que el gobierno de Estados Unidos se une a este esfuerzo.
Recientemente hicimos una donación de $33,000 dólares para ayudar con la compra de equipo, para proveer transporte y para contratar a más entrenadores para así aumentar la capacidad de la academia. Este es nuestro granito de arena con el loable proyecto.
Omar, te deseamos lo mejor en la realización de tu sueño de dar esperanza y sembrar buenos valores en la consciencia de todos los jóvenes que son parte de la familia de la Academia de Baseball Omar Moreno.